Como ya quedan pocos días para el fin de curso, andamos acabando todos los trabajos para poder llevárnoslos a casa. Hoy hemos terminado la tapa de la carpeta que ya empezamos ayer, y también con Marion hemos terminado la postal, pues quedaban unos pocos.
También hemos repasado algo de lectoescritura, primero con juegos y luego por escrito. En la ficha que hemos trabajado, salía un elefante especial. Era Elmer, un elefante a cuadros de colores. Es el protagonista de un cuento, y se lo hemos pedido prestado a los amigos de la otra clase para leerlo y conocer las aventuras de este elefante tan divertido. Nos ha gustado tanto que luego queríamos dibujarlo, pero no ha podido ser porque ya era hora de ir a comer. A ver si mañana lo podemos pintar.
También hemos aprovechado un hueco para ir a visitar la exposición de Miró que hemos colocado en la sala multiusos del edificio de Primaria. Además de los lienzos que pintamos con los papás y mamás, hay otros cuadros cooperativos de Miró, y los trabajos con material de reciclaje. A los chicos les ha gustado mucho, esperamos que a vosotros también.
La próxima semana la exposición permanecerá abierta al público para que podáis visitarla cuando vengáis a las entrevistas finales.
Hoy Marion en la asamblea nos ha recordado la tradición francesa del “Poisson d’Avril” que se celebra el día uno de Abril. Viene a ser como nuestro día de los inocentes, se gastan bromas y se pega un pez de papel en la espalda de la gente sin que se den cuenta.
El año pasado también nosotros nos pegamos el pez, pero como este año el 1 de abril cayó en vacaciones, sólo lo hemos recordado y hemos coloreado un pez.
Después del recreo hemos preparado bien la visita que teníamos por la tarde, pues venían los compañeros de la clase de 5 años C. Hemos repasado los carteles del pasillo, hemos recordado los países y banderas del Magreb, hemos repartido quién iba a enseñarles las especias y hemos decidido qué cuento íbamos a contarles.
Y por fin ha llegado la primera visita. Los hemos recibido ataviados con nuestros trajes magrebís. (Que a alguno ya le iba justo, vaya como crecen estos chicos en dos meses). Les hemos saludado con el saludo árabe y ya dentro de clase les hemos explicado en el mapa los países que comprende el Magreb.
Después les hemos enseñado algunos objetos propios de la cultura magrebí que tenemos en clase para ambientarla: una tetera que nos trajo Marion, unas babuchas de hombre y otras de mujer, las bandejas del té que nosotros decoramos con plastilina, la rosa del desierto que nos trajo Isabel, las especias…
Luego los portavoces de cada equipo cooperativo han salido con los invitados al pasillo a explicarles los carteles que cada grupo había elaborado.
Posteriormente nos hemos metido todos en nuestra jaima particular y les hemos dado a conocer los olores de algunas especias. Se han quedado muy sorprendidos con esto, y es que claro “los aromas de las especias del zoco no se huelen todos los días…”.
Para finalizar les hemos leído el cuento de “Yoja y el hombre del desierto” que les ha gustado escuchar sentados en nuestras alfombras y al aroma del incienso.
Después de hablar estos días del Magreb y plantearnos una serie de interrogantes sobre esa cultura, hoy los hemos plasmado por escrito en una nota para llevarnos a casa. Así, con ayuda de los papás, podemos buscar información sobre esa zona. Hemos nombrado aspectos como el vestido, la alimentación, los animales o la vivienda, pero puede valer todo lo que tenga que ver con esos países (Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Mauritania y Sáhara).
Como siempre, todos los soportes son válidos, lo importante es que los chicos estén involucrados en esa búsqueda de información, y así sabrán lo que traen al cole y nos lo podrán explicar a todos.
Con ellos hemos hablado de que también tenemos otros sitios a los que acudir a buscar información, además de internet. Puede ser muy interesante visitar con ellos una biblioteca.
Cuando ha venido Marion hemos vuelto a visitar la exposición de familias del mundo. Nos hemos partido en dos grupos y así hemos podido verla con más detenimiento. Además cada equipo de los cooperativos, debía encontrar la foto de una determinada familia que tenía una característica peculiar. Y en el cartel correspondiente “leer” de que país provenían.
Por la tarde, mientras jugábamos por rincones, hemos estado pintando caracolas de pasta para los collares de los disfraces de carnaval.