HACEMOS EL EXPERIMENTO DE UN GEISER
Bueno, bueno, como ya sólo nos queda un día de clase, el trabajo de hoy ha sido un poco el de asegurarnos de que teníamos todo acabado y si nos quedaba algún “fleco”, terminarlo. Alguna portada a medias y cosas por el estilo.
También hemos tenido cumpleaños, el de Jaime, que nos ha traído un puzzle de piratas y un bizcocho buenísimo, no hemos dejado ni las migas…
Para terminar también con el proyecto de volcanes y geisers de una manera divertida, hemos hecho de nuevo otro experimento, pero esta vez de un geiser. Primero hemos mirado la página de Internet en la que salía dicho experimento, y así nos hemos asegurado de que teníamos todo lo que necesitábamos y sabíamos los pasos a seguir.
Y luego, uno a uno hemos ido “experimentando”, teníamos que soplar en la manguera para hacer erupcionar el geiser. Menudas carcajadas se oían cuando el geiser salpicaba a la seño, que estaba sujetando el embudo.
Como nos ha gustado el experimento, lo hemos plasmado por escrito para tenerlo en casa y poder practicarlo al aire libre, cuando por fin llegue el calor. De todas formas, preguntadles a los chicos a ver si os cuentan cómo lo hemos llevado a cabo.
Parece mentira que nos quede sólo un día de clase, debe ser que como no hace calor no nos da la impresión de que las vacaciones ya están aquí. Aunque hay que decir que todos estamos cansados, incluída la seño, y no rendimos igual. Pero bueno el día que se nos presenta para mañana no requiere mucho trabajo ni concentración, sólo muchas ganas de pasarlo bien.
Tenemos preparada una fiesta fin de curso de lo más divertida, habrá un poco de todo, incluído el almuerzo, así que recordad que no tenéis que traerlo de casa.
Y por la tarde otra sesión de cuentacuentos. Esta vez ha sido la mamá de Gema la que nos ha venido a contar una historia rusa parecida a la de Pulgarcito. Ha estado muy divertida porque ha traído marionetas, y Gema le ha ayudado a representarla y ha dicho que también colaboró pintando algunas de ellas. La historia era de “Liponiushka” , que era un niño diminuto que apareció de un saco de algodón, y que ayudó a sus papás a hacerse ricos.