¡FELIZ AÑO NUEVO!
Esta mañana, entre copos y caritas de sueño, hemos vuelto al cole tras las vacaciones navideñas. Además de un poco de pereza también traíamos ganas de ver a los amigos, y sobre todo, de contar todo lo que nos habían traído los Reyes Magos o Papá Noel.
Hemos tenido una asamblea muy larga porque todos hemos contado nuestros regalos. Y después los hemos plasmado por escrito y en dibujos.
Lo mejor eran los comentarios sobre los Reyes. Jaime se encontró la pluma que perdió Baltasar en la cabalgata de Villanueva, que según él, es un pueblo pero en Zaragoza. Y les dejó agua y sal a los camellos, porque los camellos comen sal. Y cuando él estaba dormido, abrió un poco un poco un ojo, y casi los vio, aunque eran transparentes…
En casa de Cristina, les dejaron café a los Reyes, para que estuvieran despejados en una noche larga de trabajo.
Y Alfonso, nos contaba que estos Reyes hacen magia de verdad, porque a él le habían dejado un “Bob esponja”, aún sin apuntarlo en la carta. Sería porque habrían visto que él lo miraba en los catálogos de juguetes…
Bueno muchas ideas geniales que sólo son posibles gracias a la imaginación infantil.
Con la señorita Marion hemos probado la “galette des Rois”, lo que viene a ser nuestro ronscón de Reyes. A algunos les ha gustado y han querido repetir, como nuestro amigo Miguel. Y ha tenido mucha suerte, ya que en el segundo trozo le ha salido la sorpresa. Y tal y como es tradición en Francia, al que le sale la sorpresa lo coronan con una corona de rey que sale en el roscón. Vamos una sorpresa tras otra.
¡Ah y que no se me olvide!, que también hemos tenido cumpleaños. Bueno han sido los de los compañeros que han cumplido años durante las vacaciones. Les hemos cantado con Marion el “joyeux anniversaire” y les hemos decorado las coronas entre todos.