FEDERICO GARCÍA LORCA

Acabamos la semana cantando al otoño y aprendiendo una poesía de Federico García Lorca dedicada a dicha estación. (Se puede ver en la sección “Canciones y Poesías”).

Primero la hemos leído en un libro de poesía para niños con ilustraciones muy originales, que nos ha prestado la señorita Laura. Nos ha gustado cómo estaba representado el otoño. Llevaba un sombrero en forma de árbol del cual se iban desprendiendo hojas y tenía una barriga tremenda, que nos ha dado mucha risa.

Cuando ya empezábamos a saberla, la hemos recitado en parejas, porque se presta al diálogo y tiene preguntas, un niño hacía de otoño y el otro de señor. Así hemos ido pasando varias parejas.

Por último hemos coloreado una niña con paraguas que salía junto a la poesía. Hemos combinado varios colores en un mismo dibujo, cosa que hasta ahora no habíamos hecho. En general ha salido bien y casi todos han respetado los colores que había que aplicar.

A lo largo del día hemos ido repasando más veces la poesía con la intención de poder decírsela a los papás en casa.

Otra anécdota del día es lo curioso que les ha resultado el nombre de Federico. La mayoría se han reído al oírlo, pero ya hemos explicado que es un nombre antiguo y por eso nos suena raro.

También hemos comentado los apellidos del poeta, y luego cada niño nos ha dicho sus apellidos, si los sabía. La mayoría sabía uno, alguno se sabía los dos, y Rubén nos ha dicho hasta cuatro apellidos, ¡y de carrerilla!.

PINCELES EN ACCIÓN

Hoy ha sido un día de pincel. Hemos dado por terminada nuestra versión del “Otoño” de Van Gogh. (Se puede ver la obra en la sección “Canciones y Poesías”).

Llevábamos toda la semana pintando partes del cuadro, y cuando éstas se secaban pintábamos de otros colores.Por supuesto, hemos utilizado colores de otoño: marrón, naranja, amarillo y verde oscuro. Y lo hemos ido haciendo en pequeños grupos mientras los demás hacían otros trabajos o jugaban por rincones.

Ya se puede imaginar que todos querían pintar ¡ya!, pero 22 pinceles en acción como que no. Además siempre lo hemos hecho en momentos en que estábamos dos adultos en clase, o bien con Marion o bien con la auxiliar Andrea. De esta manera cada una se podía dedicar a una de las actividades. Este tipo de metodología se aplica bastante en Infantil, sobre todo para tareas que requieren especial precisión.

Sin amor “de maestra” ha quedado bastante bien, seguramente la colgaremos en la ventana para que los papás puedan ver qué genios tienen en casa.

Y no dejamos el pincel, porque por la tarde lo hemos vuelto a emplear, pero ahora para trazar números 1. Era una seta que habíamos pintado previamente que venía acompañada de un hermoso número 1 hueco. Lo hemos rellenado haciendo el trazo de dicho número con pintura de dedos roja.

Ésta es una actividad menos vistosa que la anterior, pero les ayuda a interiorizar el trazo de los números.

LICENCIADOS EN CREMALLERAS Y BOTONES

Una de las cosas que más les han motivado hoy, ha sido el baile con la música del “Otoño de Vivaldi”. No hemos oído toda la pieza, sólo los dos primeros minutos, y lo hemos acompañado con gestos de actividades propias del otoño: la vendimia, el baile de los campesinos, la caza…

Al contrario de lo que podría parecer, si se acompaña con coreografías adecuadas a su nivel, les suele gustar bastante la música clásica. Además es interesante porque permite también conocer diferentes instrumetos, entonaciones, ritmos, y otros elementos musicales.

Y después resulta muy llamativo oir a pequeños de tres años hablar de Vivaldi como si tal cosa.

También hemos cantado y bailado algo más infantil, una canción del otoño que se titula “El otoño ya se acerca”. Es completamente diferente a la actividad anterior, pero les gusta de igual forma, porque tiene ritmos diferentes muy marcados, y eso les llama mucho la atención. (Se puede ver en la sección “Canciones y Poesías” de esta misma página).

Aunque estamos trabajando el otoño, con las temperaturas y el viento que hemos tenido hoy, nos acordamos más del invierno. Y esto conlleva tener en cuenta tiempo suficiente para abrigarlos antes de salir a la calle. Antes del recreo y por la tarde para ir a casa, por lo menos necesitamos 15 minutos para poner chaquetas y cremalleras.

Pretendemos que poco a poco sean autónomos y lo vayan haciendo con menos ayuda, pero ahora estamos empezando. Áquel que se pone la chaqueta sólo ya es todo un campeón (para empezar las mangas están del revés), y lo de la cremallera supone un máster.
Pero el invierno da mucho de sí, y para primavera ya seremos licenciados en cremalleras y botones.

Busted by Google