Comienza el trabajo
Continuamos el período de adaptación. Hoy nos tocaba dividir la clase en dos grupos, cada uno de los cuales venía dos horas al cole.
La verdad es que todo ha funcionado de maravilla, no ha habido ni un solo lloro y todo han sido caras de alegría.
Como siempre ocurre, un grupo “ha funcionado” mejor que otro, es inevitable; afortunadamente todos somos diferentes y no siempre “dos y dos son cuatro”.
Además de otras cosas que también influyen como el horario de la clase o la compañera que tenemos de apoyo en cada momento.
Hoy ha sido el primer día que hemos “trabajado” en la mesa. “Nuestro primer dibujo”, que así se llamaba la actividad, ha sido un éxito. Tenemos 22 obras de arte que mañana los papás estarán ansiosos por contemplar en la cristalera.
También hemos salido al patio por primera vez, aunque sólo con nuestros compañeros de nivel. Poco a poco ya nos iremos incorporando con los demás grupos.
Después de jugar y correr por el patio era de esperar que todos entraran sudorosos y sedientos, pues todavía hace calor; así que hemos estrenado nuestras jarras. Ha habido alguna que otra confusión, más o menos intencionada, porque ¿a quien no le gusta esa “fabulosa jarra de Los Lunis” en lugar de su jarra amarilla “lisa y lasa”?.
A la hora de salir, como ya vamos estando grupo, hemos podido montar un “medio tren” que se ha marchado poco a poco el encuentro de los papás.